jueves, 15 de octubre de 2015

Se acabó un sueño

Cuando hay personas que afirman que el Fútbol es como la vida, están diciendo la verdad: en el Fútbol (como en la vida) se sueña y se lucha día a día por hacer realidad algo que en un momento solo fue una idea, un: "yo quisiera que esto pasara", pero, la vida (como el Fútbol), a veces, no quiere que uno, por más que trabaje por ése sueño este se haga realidad.

Hoy le ocurrió así al Once Caldas, trabajó los 90 minutos del partido por encontrar un resultado que al final nunca llegó: alcanzar la final de la Copa Colombia. 

El equipo luchó todo el tiempo por obtener un mejor resultado, por eso, por mí parte no le reprocho nada a este puñado de jugadores y cuerpo técnico que intentaron que las cosas salieran como todos queríamos.

Torrente planteó un partido inteligente desde el principio, el equipo esperaba al Santa Fe y siempre lo obligó a que este retrocediera, y, cuando se tenía la oportunidad, el equipo atacaba con cierta claridad y generaba que el rival se contrariara. Perfecto primer tiempo.

El segundo tiempo empezó con un golazo de otro partido que cambió la realidad de las cosas, como en la Vida: llegó algo que hizo tambalear un plan que estaba saliendo a la perfección. Ése gol desconcertó por un momento al Once Caldas y llegó, con una gran jugada colectiva del Santa Fe el segundo gol; ahí las cosas se oscurecieron, pero, desde el banco empezaron a llegar las respuestas para encaminar las cosas, pero, cuando estas llegaron, apareció el horror del árbitro que dio al traste, de una vez por todas, con el trabajo realizado por el Once Caldas.

Pero cuando el trabajo planeado no iba a dar resultado, aparecieron el corazón y las ganas para demostrarnos a todos que el equipo quería llegar a la final, para demostrarnos que podían llegar más lejos y, pues, lograron su objetivo: nos demostraron que sí pueden sudar la camiseta del Once Caldas hasta el último aliento, así que: ¡gracias!

No queda más que levantar la cabeza y seguir luchando por la Liga, hoy, nos demostraron que se puede.

martes, 1 de septiembre de 2015

Blanco Y Negro

El presente escrito se hace a título personal, por lo tanto, no compromete a "Humo Blanco", entonces, cualquier queja, reclamo, insulto, pregunta, regaño, dádiva o regalo; se debe hacer al autor de este.

El sentimentalismo en el Fútbol, a veces, se desborda.

Y la ridícula polémica que está, por ahora, rondando el entorno del Once Caldas es la clara muestra de ello: que el profesor Javier Torrente, haya decidido que el equipo jugara con el uniforme completamente negro ha sido la oportunidad para que algunos personajes generaran polémica.

El problema acá radica en la siguiente nimiedad: un uniforme es eso, un "traje peculiar y distintivo que por establecimiento o concesión usan los militares y otros empleados o los individuos que pertenecen a un mismo cuerpo o colegio" (según la RAE) y los equipos de Fútbol tienen DOS de ésos trajes, pasa que, el "blanco blanco" del Once Caldas, para algunas personas, se ha vuelto intocable y si a eso se le suma la resistencia que ha generado Torrente, hacen la mezcla perfecta para inventar polémicas donde no las hay.

Jugar de local con el uniforme suplente no debe ser un problema para un equipo de fútbol, el verdadero problema, debería ser que no se encuentren los resultados, que se juegue feo, que las tribunas estén vacías (*cof, cof*), que haya jugadores que no suden la camiseta (sea negra, blanca, verde, azul, morada, fucsia, magenta, lila, azul bebé, rosado cama cuna, ¡el color que sea!), el problema debería ser estar ad portas del descenso; éso si son cosas que deben preocupar en un equipo de fútbol: no el uniforme con el que se juegue.

El Once Caldas no va a perder su identidad como institución porque se jueguen unos partidos con el uniforme negro, el Once Caldas no va a perder su historia, sus estrellas, su valía por esa pequeñez... 

Pasa que, hay personas que les gusta encontrar problemas donde no los hay: cuando ya el equipo empieza a engranar y no tienen argumentos futbolísticos para criticarlo se deben acoger a temas extrafutbolísticos para desestabilizar el ambiente, y, ¿saben qué es lo más triste? ¡Que lo logran! y así no debería ser, porque, en este momento debemos alegrarnos por el momento del equipo y porque le hemos demostrado al resto de equipo del Fútbol Profesional Colombiano que al Once Caldas no se le puede demeritar a priori y que, a pesar de todo, siempre estará ahí para dar lo mejor y luchar cada partido.


Para terminar, personalmente, el uniforme negro me parece que hace parte importante de la Historia del Once Caldas (¿recuerdan la Libertadores del 2004?), entonces, si me argumentan que: "históricamente, el "blanco" ha sido el color del Once Caldas", yo estaré dichoso de responderles: "Si vamos a usar argumentos históricos, tendré que decirles que, el Once Caldas escribió su nombre con letras doradas en el libro del fútbol sudamericano jugando en grandes templos del fútbol continental con un uniforme de color negro, por lo tanto, ambos colores son parte de lo que como equipo, somos".

@ManuelJo_



jueves, 27 de agosto de 2015

¡Estamos en semifinales!

Ayer no era un día cualquiera, ayer teníamos la ilusión de volver a un semifinal de Copa Águila, después de siete largos años de espera y de malas campañas en dicha Copa, ayer, como siempre, entramos de primeros al Estadio a esperar una noche que no sabíamos cómo iba terminar.

Faltando unos 10 minutos, nuestros corazones se empezaron a estremecer y comenzó el conteo regresivo para el partido de vuelta de los cuartos de final. Salieron los equipos al terreno de juego con algo en particular, no teníamos nuestro uniforme blanco, jugábamos con la visitante en casa, si señores: con la negra. El himno de Manizales retumbó como siempre en el estadio Palogrande antes del partido. Empezaba el encuentro y el Once jugaba bien y con opciones de gol que lamentablemente no entraban, así se acababa el primer tiempo; emociones que llevaban la esperanza de otra semifinal al máximo. El segundo tiempo fue todo del Once se atacó y se atacó pero no entró ese balón, sigo insistiendo que el baño de ruda al Palogrande es urgente (!)

Lo que nadie quería en el estadio fue lo que sucedió: los PENALES que tan malos recuerdos tenemos con ellos en los últimos años, perdiendo una final y un partido de cuartos de final en casa, pero todos en el arco sur, irónicamente anoche  tocaba en el arco en donde tocamos el cielo con las manos, el arco norte era un protagonista de aquella mítica noche y el otro protagonista un arquero de 43 años y 596 partidos con la camisa blanca, quién diría que íbamos a volver una definición por penales en el mismo arco y con el mismo arquero. Todos en el estadio tenían la confianza de que ese "viejo", por así decirlo. iba a coger por lo menos uno de los penales, pero en realidad fueron tres, no saben cómo se sintieron esos penales en Palogrande, fue como volver unos segundos a esa recordada fecha del primero de julio de 2004, con atajadas que hicieron vibrar a los cerca de 10.000 aficionados que estábamos en Palogrande, coreando otra vez el "Henao, Henao" y cantando "señores yo soy del Once".

Lo que se sintió anoche en Palogrande fue maravilloso, volvimos a recordar nuestras épocas de gloria al lado de nuestro amado equipo, espero verlos en la semifinal.

¡VAMOS ONCE CALDAS, TODAVÍA!
@Juanes098

lunes, 24 de agosto de 2015

"Nos quitaron el invicto"

He escrito por aquí varias veces diciendo lo difícil que es vivir lejos de tu equipo.

Por ello, cuando se puede ir al estadio a apoyarlo, uno está en la obligación de asistir y ayer no fue la excepción: el Once Caldas visitaba al Atlético Nacional invicto en la Liga Águila II y, si somos sinceros, al comienzo de la semana pasada todo parecía que iba a acabar en caos.

Pero, todo cambió con el triunfo ante el Boyacá Chicó, ahí, empecé a decir que las cosas el domingo iban a ser a otro precio, ya el Once Caldas no iba a llegar con el lastre de no haber ganado ni un solo encuentro en el campeonato, de cierta manera, la dinámica impensada del Fútbol había cambiado.

El Atlético Nacional quiso imponer sus condiciones desde el principio del partido y, así estaba siendo, el Once Caldas le entregó al "Verde" de Antioquia el balón durante los primeros 10 minutos del partido, pero, a partir de allí, el centro del campo empezó a tomar forma y un Marlon Piedrahíta inspirado se empezó a adueñar de su banda junto con un Murillo, quien, está también en un nivel altísimo.

Siendo sincero, el equipo,  a mi parecer, eran más ganas que Fútbol y eso: ¡se aplaude! Porque saber que los jugadores están comprometidos con la camiseta que deben defender es algo que uno como hincha debe agradecer... Por eso, el GOLAZO de Piedrahíta terminó siendo un premio a un jugador que estaba haciendo las cosas bien y un equipo que merecía una alegría así, lástima que yo, vestido de verde para ver al blanco haya tenido que dejar el grito en el pecho, porque, como sabrán: primero la vida.

Lástima que la alegría duró tres minutos; la defensa se durmió y Berrío nos cobró... Cuadrado no pudo hacer más y ahí, me hice la pregunta de rigor: ¡¿NO PODÍAN AGUANTAR, SI QUIERA, CINCO MINUTICOS?! y la respuesta fue muy obvia: no.

Pero, en un tiro libre extraño donde Johan Arango estaba peleando con el banco y no sabía qué hacer lanzó al área el balón y otra vez apareció Piedrahíta para tirar el esférico a lo que fuera: ¡¡y fue autogol!!, la gente en el Satanasio no sabía qué estaba pasando, pero, yo sí sabía muy bien: el Once Caldas le estaba ganando al Atlético Nacional en su casa.

El segundo tiempo fue un constante sufrir, como siempre, pero esta vez el equipo estaba ordenado, serio y consciente de que en sus pies y en su cabeza estaba la oportunidad de demostrar que sí trabajan en semana y que los malos resultados obtenidos hasta ahora deben empezar a ser cosas del pasado.

Cuando ya el partido estaba terminando, tuve la oportunidad de escuchar un poema, que, quiero compartirlo con todos ustedes: "nos quitaron el invicto estos hijueputas", y es que, claro... ellos no podían creer que un equipo que estaba casi al fondo de la tabla les quitara su tan preciado invicto y no podían creer que, sobre todo, un SEÑOR ARQUERO de más de 40 años les ahogó el grito de gol que significaría el empate para ellos.

Hoy, desde Medellín, no me queda más que agradecerle al Once Caldas por esta alegría, por la oportunidad que me dio de ver cabizbajos a una hinchada que se ha caracterizado por su prepotencia... ahora, debemos ser claros en entender que se han ganado dos partidos seguidos pero, el camino es largo y aun, queda mucho por mejorar.

Un saludo para todos, 

@ManuelJo_








viernes, 21 de agosto de 2015

Bendito Once Caldas!

¡Bendito Once Caldas!


Casi que como el sexto sentido de una mujer, muy en el fondo sentía que la primera victoria del Once Caldas estaba cerca. Como el hincha invidente de Cerro Porteño, presentía que el renacer del equipo podía llegar pronto, y que mejor manera de hacerlo, cuando muchos empezaron a tirar la toalla y a buscar culpables. Sí bien se le ganó a un rival que probablemente el próximo año descienda, tanto el equipo, jugadores, cuerpo técnico e hinchada necesitaba un respiro, un empujón para que la ilusión que tanto se creó con la llegada del cuerpo técnico argentino mantuviera viva. Es verdad que estamos acostumbrados a mejores equipos, resultados y gestas deportivas, pero estoy completamente seguro de que es el fin de una mala racha que por ciertos factores que en este escrito no se van a comentar, nos tenían padeciendo de burlas, críticas de la prensa local y el abandono de algunos seudo-hinchas que por cierto, sólo han estado desde el 2004 hasta acá.

Y es que por fin sacamos el arco en cero, por fin terminamos el partido con los 11 jugadores de campo (solo una amarilla y el cuerpo técnico completo), y lo más importante, el Once se llevó de la ciudad de Bogotá tres puntos. 111 días sin ganar, un camerino golpeado por las lesiones y expulsiones, y una hinchada pidiendo a gritos una victoria que tranquilizara y que dieran el paso a mejores partidos. Y a pesar de las críticas del periodismo local (que nunca faltan), la creación de campañas para no asistir al estadio y las ganas desmedidas de JODER de la gente, el equipo se jugó el mejor partido en lo que lleva del semestre, generó opciones que no fueron concretadas por los delanteros albos (como para variar), defendió bien y aprovecho el momento de poca concentración del rival. 

Más que celebrar una victoria, se celebra la forma aguerrida en la que se hizo, las ganas y el compromiso de casi todos lo jugadores, el apoyo de los que nunca nos hemos bajado del bus y siempre hemos estado para seguir a esta institución. Se celebra el terminar una racha tan negativa, 8 partidos sin conocer la victoria, 2 puntos de 9 en casa y ni hablar de visitante. Y lo que más alegría me genera es callar la boca del periodista que sólo tiene Internet cuando el Once Caldas juega mal o pierde, del tipo que con su programa radial invita al hincha a no asistir al estadio, que está confundido sobre los roles de la KW, la gerencia y el cuerpo técnico, y exige a quien no debe para después retractarse con una nueva campaña: falta de seriedad, compromiso, carácter y huevos las de este tipo.

Y para no alargarme tanto en el escrito, quiero invitar al hincha del ONCE CALDAS S.A a que acompañe masivamente a los entrenamientos y al estadio, no hay mejor manera de protestar que siendo fiel y exigiéndolo dentro del estadio, no por una red social. Invito al hincha de sur, al barrista de norte, al pupi de occidental y al clase media de oriental a que no deje de asistir al Palogrande, el equipo nos necesita, nuestro deber es mostrarle al jugador, al CT y a las directivas que esto se trata de parte y parte, ellos nos dan y nosotros le damos. 

Nunca en mi vida voy a dejar de asistir a Palogrande, allí me crié y creo que allí muero...

@Mateocardo en twitter.
contador de visitas

domingo, 9 de agosto de 2015

El canal que todos queremos.

Soy un hincha de televisor.

Con esa revelación sincera, de lo más profundo de mi ser, quiero comenzar hoy este escrito: y lo soy, básicamente, porque vivo en Antioquia y, por más que quiera, se me hace imposible ir cada 15 días a Manizales a ver jugar al Once Caldas; por ello, para poder ver al equipo tengo tres posibilidades: (i) esperar que el partido lo televisen; (ii) rogarle a todos los santos que www.rojadirecta.me no presente fallas o, (iii) que vengan a jugar acá, es decir: los veo "en vivo y en directo" solo tres veces al año.

Soy un hincha de televisor, y, como tal, cuando el negocio de la televisación del Fútbol Profesional Colombiano lo tomó el señor Mauricio Correa (dueño de WIN Sports) una tristeza profunda embargó mi amor por el fútbol: por señal abierta solo se podría ver un partido de toda la fecha y el resto de partidos solo lo podrían ver quienes tuvieran WIN Sports, que, por cierto, era la minoría de los colombianos, al resto, no nos quedaba más que seguir los partidos por Facebook, Twitter, radio o por un penoso streaming en alguna página en internet.

El fútbol colombiano dejó de ser de todos para pasar a ser de unos pocos. La DIMAYOR y Win Sports tenían su negocio, poco rentable, pero lo tenían; jugaban con la pasión de todos diciendo que Win es el canal que: "todos queremos", pero, eso era una mentira muy grande: yo no quería su canal, yo quería ver al Once Caldas cada ocho días. Yo no quería su canal, yo quería poder disfrutar del fútbol colombiano...

Eso algún día tenía que cambiar, y, esta semana, a todos quienes amamos el fútbol colombiano nos llegó la noticia de que ya WIN Sports estaría disponible en todos los operadores de cable y por eso, podré volver al Once Caldas cada ocho días, como buen hincha de televisor.

Desde esta semana la pasión por el fútbol colombiano se vio renovada y con un nuevo impulso porque ya no lo siento como algo ajeno, ya lo siento mío... de todos.

Yo no quería a Win Sports en mi televisor, lo que yo quería era el fútbol colombiano de vuelta en mi vida porque el fútbol de nuestro país es también digno de ser visto y de ser disfrutado por todos y de esta manera lo podremos hacer.

Hoy, será la primera vez que vea al Once Caldas por Win... y lo disfrutaré como un niño chiquito.

@ManuelJo_

domingo, 19 de julio de 2015

Análisis primer partido de local

Como diría Eminem: "Guess who's back?" y pues, hemos vuelto con algo que todos ustedes pedían a gritos (?): a nuestro búnker llegaban comunicaciones pidiendo, por favor, que volviéramos con nuestros concienzudos análisis y, como nosotros nos debemos es a ustedes que se toman el atrevimiento de leernos, entonces, hemos decidido retomar este espléndido blog.

Hoy, debemos hacer el análisis de un partido que significaba el estreno de la "era Torrente" en el Palogrande, por eso, el cotejo generaba ilusión y más si el rival era el Junior de Barranquilla, equipo del cual todos tenemos tan bonitos recuerdos por lo que les hemos ganado.

El partido, como es normal, empezó con confusión de los dos equipos, pero, de a poco las cosas iban clarificándose a pesar de que desde los 40 segundos el equipo tenía ya a uno de sus jugadores (Hárrison Henao) amonestado y con ese solo hecho tuvo Javier Luis, el DT, para convertirse en un torrente de emociones desbordadas.

Culma, Arango y Salazar le daban ideas en ataque al equipo mientras la defensa, que apenas está en proceso de conocerse, cometía errores infantiles pero que San José Fernando Cuadrado sabía resolver con absoluta solvencia. El equipo no se veía mal y pues, al menos, en ocasiones se les veía intención de jugar un fútbol "bonito" y eso se vio recompensado con un GOLAZO del siempre criticado Johan Arango: un derechazo perfecto que no tuvo cómo controlar el arquero del Junior que, a pesar de tener unas horrendas alas pintadas en su buzo, no pudo alcanzar semejante balonazo.

Todo iba bien hasta que el juez decidió expulsar a Javier Torrente del banco de suplentes, al parecer, el DT del equipo estaba actuando de mala manera y eso no lo quiso seguir soportando el cuerpo arbitral del encuentro... y Torrente, reaccionó de una forma aireada y que dejó muy mal parada ante la opinión pública su actitud: pateó botellas, insultó y empujó a un juez. No queda sino esperar la dura sanción que la DIMAYOR le impondrá al técnico que hoy hacía su primera aparición ante el público manizaleño. 

El segundo tiempo empezó "movidito", pero, ocurrió algo terrible, el uruguayo Menosse, también, reaccionó mal a una provocación de un jugador del Junior, con tan mala suerte que lo vio uno de los asistentes, quien no dudó avisarle al árbitro central y este, ni corto ni perezoso, expulsó a Menosse y cobró penal para el equipo tiburón... y pues, lastimosamente no lo cobró Jarlan Barrera y por eso el cobro fue efectivo: nos empataron.

De ahí en adelante el equipo con 10 intentó por todos los medios, el sacrificado fue Penco, quien, como siempre luchó hasta donde pudo y entró Ordóñez, el cual, le dio orden al Once Caldas y ayudó a sacarlo desde atrás. 

De admirar que el equipo, con 10, y con un árbitro tarjetero a más no poder, supo seguir buscando el encuentro y no desistió en su afán de ganar ante su público.

Un empate que nos tiene que dejar satisfechos por lo que demostró el equipo, porque, si se sigue jugando así es mucho más probable que los resultados positivos nos empiecen a acompañar.

A todos los jugadores del Once Caldas y su cuerpo técnico: decirles que los seguimos apoyando a todos y que, de ser necesario, tengan por ahí siempre un poquito de valeriana.